miércoles, 2 de diciembre de 2009

El Retorno de su Elección


Se encontraba el encapuchado en su vida normal y con ropa de civil meditando sobre su vida. Sabia que se quedaba sin propósitos y sin sentir nada en su interior. Sabía muy bien que se estaba apagando, que perdía el fuego interior.

El Camino lo condujo a una librería, y allí comenzó a explorar los títulos de sus libros. Continuó así hasta que un libro le llamó la atención. Era de un tema que había estudiado antes pero su interés estaba en el mensaje del libro. "Busca tu propósito".

Rápidamente salió de la librería y buscó su cuaderno y comenzó a escribir su propósito y lo cerró rápidamente. Entonces continuó su camino cuando frente a él vio un rostro que conocía muy bien. Era exactamente la mujer que contenía dibujada en su Cuaderno.

Ese evento pareció llenar su interior de algo que ya no sentía desde hace mucho. Ella era parte de su inspiración. Vio que vivía muy cerca de lo que el creía y entendió rápidamente el mensaje.

Debía seguir su camino con propósito para volverla a encontrar y habiendo tomado esa decisión se dirigió a enfrentar uno de sus grandes enemigos.

Por Angel Yamil Ortiz Torres 2009 © #11



sábado, 14 de noviembre de 2009

Esencia del Vicio


Se encontraba el encapuchado caminando en dirección a una aldea cuando se percató, al borde de un precipicio cercano a él, un joven con la vista perdida al precipicio. Cuidadosamente se acercó a él y cuando estuvo tras él lo agarró fuertemente por un brazo y lo lanzó hacia atrás del precipicio. Esto asustó grandemente al joven quien comenzó a arrastrarse hacia atrás.

— ¿Qué te sucede?— preguntó el encapuchado tratando de calmarlo.

El joven bajó su mirada al suelo y luego de unos instantes respondió.

—No lo sé, no siento nada dentro de mí. Parece que no me importa nada— respondió el joven cuando rápidamente sacó un bolso pequeño que iba a abrir.

El encapuchado reconoció instantáneamente de qué se trataba y puso sus manos sobre el bolso.

—¿Sabes qué sucede cuando comes todo el tiempo lo mismo y continuas en ello? Terminas odiándolo pero continuas comiéndolo y si lo hiciste por otro conflicto entonces dicha comida se vuelve un anestésico para tu corazón y tu alma. De primera vista, parecería algo benéfico pero en realidad estas dando la espalda a una realidad que siempre estará detrás. Dicho anestésico se volverá tu veneno y no sentirás nada porque lentamente estarás matando tu ser— le contó el encapuchado mientras lentamente iba agarrando el bolso pequeño.

Pero justamente cuando se lo iba a quitar, el joven dio un fuerte grito y empujó agresivamente al encapuchado.

—Vicio— dijo el encapuchado cuando del joven salieron sombras oscuras que materializaron en un ser.

Dicho ser se volteó hacia el encapuchado y tomó una forma femenina. El encapuchado colocó su mano como si sostuviera una espada y se materializó espada en ella. El ser sonrió mientras que el joven gritaba asustado sosteniendo fuertemente su bolso.

—Soy tu debilidad, yo me alimenté de tu interior y ¿crees que puedes sacarme de alguien?— le dijo Vicio sonriendo cuando de sus manos se materializaron cuchillas.

Vicio lanzó las cuchillas hacia el encapuchado y este las esquivó. Entonces Vicio materializó en sus manos dos espadas y se lanzó a atacarlo. Comenzaron a danzar sus espadas en el combate, ninguno parecía estar obteniendo ventaja.

—No se por qué luchas conmigo si luego regresas a mí— le dijo Vicio mientras pareció tomar ventaja.

—Tu, eres la razón por la que no he podido ver mi Camino— dijo el encapuchado cuando entonces acertó un golpe que desintegró las espadas de Vicio.

Vicio sonrió, dicho seres sonríen al ser retados.

—No podrás sacarme. Solo él podrá— le dijo Vicio al encapuchado y materializó nuevamente las espadas para atacarlo.

Mientras tanto, el joven había abierto el bolso e iba a consumir lo que poseía en ella. Pero recordó su realidad y las palabras del encapuchado y cerró nuevamente el bolso. Entonces, obteniendo fuerza de su interior le lanzó el bolso a Vicio que al sentir el golpe se volteó y el encapuchado atravesó su espada. Vicio sonrió, y al joven voltearse para irse el ser oscuro cayó al suelo y se desvaneció.

El encapuchado entonces se quedó solo junto el bolso frente a él. Agarró el bolso e iba a abrirlo pero se detuvo.

—Nada de esto me concierne—se dijo a sí mismo y lanzó el bolso al precipicio.

Entonces continuó su camino a la aldea.

Por Angel Yamil Ortiz 2009© #10



jueves, 29 de octubre de 2009

Mártir de su Propio Pueblo

Estaba el encapuchado algo incómodo con una situación cuando sintió la inspiración de visitar a Terra. Buscó su cuaderno y lo abrió en las páginas de ese mundo cuando se teletransportó allá y su hada lo acompañó.



En un instante estaba entre una ciudad que ya el conocía, una ciudad de Erghbor, donde su pueblo se ve oprimido por su actual líder después de perder Tanigal. Todos odian a su líder y sus medios de gobernación, la depresión en sus calles afecta incluso a su escasa producción agrícola. Los rostros vistos en el pueblo eran una conjunción de ira, dolor, miedo, frustración y desesperanza. El encapuchado comenzó al caminar por el poblado cuando se percató de la presencia de un bardo que poseía una esencia diferente a la del patrón de dicha sociedad. Era irreverente y su arte consistía en elaborar ingeniosas metáforas utilizando el típico lenguaje vulgar de dicho lugar. El encapuchado comenzó a seguirlo a escondidas junto a su hada mientras escribía la historia de dicho ser.



El bardo poseía algo que su pueblo no comprendía. Su don y su arte le dieron el discernimiento de la libertad ante la opresión. Ansiaba dicha libertad de su pueblo y llegó a insultar al líder de Erghbor con una de las más altas ofensas frente a un grupo de gente de casi todas las regiones. Esto hizo que en resultado todas las regiones de Terra se enteraran de dicho acto considerado por muchos heroico. Este acto en realidad no fue muy creativo, ya que casi todo su pueblo gritaba dicho insulto a su líder en sus mentes pero bien guardado ya que, en sus complejas consciencias parecían ahnelar sentirse oprimidos como pueblo.



Entendiendo esto, se puede comprender las consecuencias del acto del bardo. Muchos de los demás bardos "hermanos" cuyos jamás entendieron, ni lo haran, la complejidad de sus versos, empezaron a rechazarlo por temor a las repercusiones que podían tener dichos actos. La gran parte pueblo, quien siempre lo consideró como vulgar al emitir palabras y expresiones que eran su propio reflejo, comenzaron a rechazarlo permitiendo que el gobierno de Erghbor casi lo censuraran totalmente. Muchos lo dejaron solo, porque nunca aprendieron a manejar la opresión con valor. Pero otros lo apoyaron y todo su acto avivó en ellos una llama que les hizo llenar de valor.



Al documentar todo esto, el encapuchado no aguantó por añadir sus pensamientos dentro de su obra:



" Es notable y admirable el coraje de pocos ante el contraste de muchos quienes olvidan la Esencia de Vivir. El haber sido adoctrinados a bajar sus rostros y no tomar riesgos es la peor enfermedad para un pueblo. Estos actos infertilizan el suelo por donde ellos pasan y viven luchando contra su ser interno que le pide a gritos que recuerde su Esencia. Se debe luchar por nuestros sueños y lo que nos inspira. El camino hacia nuestros Sueños es también el camio a la Felicidad y al Amor."


El hada pareció sonreirle.



Por Angel Yamil Ortiz 2009© #9



domingo, 13 de septiembre de 2009

Esensias de una Razón de Vivir

Se encontraba el encapuchado en su base disfrutando de la brisa que mecía todo ese lugar mágico. Estaba meditando cuando la hada voló cerca de él y sintió una necesidad increible de escribir. Rápidamente recogió el cuaderno y prosiguió a escribir:

Definir nuestra esencia como seres humanos va más allá de lo que podemos presenciar a simple vista.
Se necesita entender nuestra razon de vivir y para ello recordar lo que olvidamos. Pretendemos buscar algo afuera de nosotros cuando nuestra esencia la poseemos en nuestro interior. Buscan seguridad ante el miedo y sus acciones los hacen morir lentamente. Repiten sus pasos todo el tiempo y su corazon se les parece enfermar. Entonces no comprenden que les sucede. Por que teniendolo todo no tienen nada.

Todo lo que tenemos que hacer es recordar. Recordar que poseemos un corazon que se alimenta de la aventura y de la inspiracion. Esto hace que se nos incendie nuestra alma. El mundo se nos transforma y se vuelven posibles nuestros sueños. El mundo cambia solo recordando que el corazon es nuestra verdadera esencia y razon de vivir ya que nuestro corazon refleja en el mundo lo que nosotros sentimos.


El encapuchado se detuvo y se bloqueó mentalmente. Vio a su hada revolotear por el hermoso jardin que era su base. Esto le produjo alegria y tomó fuerzas y valor para manifestar su obra.

Por Angel Yamil Ortiz 2009© #8



viernes, 3 de julio de 2009

El Reino de las Flores

Se encontraba decansando el encapuchado cuando recibió la llamada de Tim para dar un viaje extenso. Toda una aventura a simple vista del encapuchado y este fue con él.

En camino realmente era muy largo y vieron el paisaje cambiar varias veces. El camino se volvió cada vez más complicado cuando se adentraban a un lugar que ellos no imaginaban.

Fue entoces que Tim y el encapuchado se toparon con El Reino de las Flores. Escondido en la dimensión de nuestro propio mundo. Infinidades de variedades de flores exaltaban la belleza. Mujeres como flores merodeaban en dicho lugar donde la belleza era un pedacito del puro paraíso.

Al ver esto, el encapuchado notó que Tim también veía todo esto. La energia del ambiente te inspiraba y el poco tiempo comenzaron a ofenvar a las ninfas y hadas cuya singularidad belleza era única. De momento, el encapuchado se alejó unos instantes de Tim quien aún caminaba cuando le apareció el gnomo.

—¿Qué te pareció esto?— le preguntó el gnomo.

—Jamás pensé que esto existía, siento un llamado por todo lo que me rodea—le contestó el encapuchado.

—Entonces, esta es la forma de la inspiración. La belleza, un paraíso.

—Esta no es mi inspiración. Yo tengo un camino serio.

—La sabiduría te ha enseñado que las cosas deben permanecer inalteradas,¿pero entonces cuál es tu labor? Tu viniste a cambiar las cosas, a realizar milagros, a manifestar lo imposible...y eso es posible por el Amor— le dijo el gnomo.—Lo que ves, es sólo la fuerza de esta manifestada en belleza. En tu camino nesecitas sentir, y aqui sientes magnamente.

El encapuchado permaneció en silencio cuando apareció Tim y el gnomo desapareció. Se fueron de regreso atesorando el recuerdo vivido allí y cargando con varias flores. El encapuchado se mantenía tratabdo de descifrar las palabras del gnomo.

Por Angel Yamil Ortiz 2009© #7



martes, 30 de junio de 2009

Visita al Estratega

El encapuchado se encontraba en la base meditando cuando sintió la necesidad de visitar a un amigo. Sabía que él podía darle la respuesta que estaba buscando. Se dirigió al cuarderno cuando el gnomo lo detuvo.

—¿A dónde vas?— preguntó aún viendo la herramienta que estaba creando.

—A Terra— contestó el encapuchado y la hada al escucharlo rápido voló hacia él y ambos se teletransportaron hacia allá.

Allí, en lo alto de una montaña donde se podía el gigante reino de Erghbor, la persona que buscaba estaba sentada meditando. El encapuchado hizo aparecer dos espadas en sus manos. La hada voló sobre la persona alarmándolo.

—¿En qué piensas? Aergoth—le preguntó el encapuchado haciendo que se asustara de repente.

Aergoth parecía de que no le diría nada pero luego de un suspiro se recostó de una roca para explicar.

—Mi tropa abandona mis planes. Todo mis sueños por el bienestar de nosotros se han ido por la borda— dijo Aergoth mostrando debilidad.

El encapuchado sólo se limitó a entregarle una espada a Aergoth y comenzaron a combatir.

—Eres un buen estratega— le dijo encapuchado lanzándole un golpe con la espada que rápido Aergoth detuvo con la suya.

—No quiero luchar contigo— le respondió Aergoth.

— No lo haces. Sólo conversas— dijo el encapuchado mientras continuaban debatiéndose.

Continuaron entonces luchando con más soltura pareciendo una conversación de espadas. Cada golpe de la espada era recibida por la otra. Ambos no querian ganar pero tampoco se detenían.

—He venido por una respuesta. Estoy buscando algo que no se lo que es y no se cómo llegar—le dijo el encapuchado.

—¿Entonces porqué lo buscas?— preguntó Aergoth.

—Porque siento la necesidad de llegar a él. Es algo que me llama e inspira.

—Para todo destino hay un camino.

—No creo que lo que busco tenga un camino.

—Para todo destino hay un camino— repitió Aergoth— y es cierto que no hay camino. Si tu destino estuviera al otro lado de un precipicio no tiene un camino pero puedes crear un puente.

En encapuchado se quedó pensativo pero continuó luchando.

— ¿Y qué hago para reconocer el camino y el destino?—preguntó el encapuchado.

—El camino hacia el mar es el río— le respondió Aergoth—El destino del río es el mar. Si lo que buscas te llama y te inspira, ese es el camino. El destino entonces debe ser la inspiración, una fuente de inspiración, que te habla y quiere de tí algo.

—¿Qué?— preguntó el encapuchado dejando de luchar.

—Por ahora que llegues a ella— dijo Aerogth y soltó la espada.

Ambas espadas se desvanecieron y la hada voló hacia el encapuchado. Ambos se hicieron una reverencia.

—Eso era lo que buscaba— le dijo el encapuchado— Ya encontré la respuesta.

—Yo—dijo Aergoth conteniendo su voz— también he encontrado mi respuesta.

—¿Qué vas a hacer?

—Seguir mi camino solo. No debo responsabilizar los golpes de mi espada a otro.

El encapuchado se dirigió a recoger su cuaderno para regresar cuando Aergoth lo detuvo.

—¿Por qué no muestras tu rostro?

—Porque mi rostro no pertenece a los recuerdos de este mundo— dijo el encapuchado y despareció con la hada.

Por Angel Yamil Ortiz Torres 2009© #6


lunes, 29 de junio de 2009

La Esencia de la Duda


El encapuchado se encontraba atrapado en una pesadilla. En este, Miedo le repetía continuamente: "Eres débil y pronto el fuego con que has iniciado volverá a extinguirse"... "Tu no puedes conmigo"..."Yo soy tu realidad"...

Se levantó de un salto. Al mirar al alrededor notó que la pesadilla le había afectado. No veía las cosas como normalmente lo hacia y entendió rápidamente de quien se aproximaba.

—Ohh no. Tú no aparecerás aqui— dijo agarrando rápidamente su cuaderno y corriendo hacia su base.

De camino se encontró con el gnomo que estaba recogiendo rocas. Al ver la cara del muchacho el gnomo corrió junto a él y luego se le unió la hada. Al llegar a la base se puso su túnica y se encapuchó. En ese momento, parecía que todo se oscurecía.

—Duda— dijo secamente el encapuchado cuando surgió de la nada entre sombras un ser con un rostro horripilante.

El sólo ver su rostro te hacia considerar si realmente creías en algo. Ese ser, no tan oscuro como Miedo se mantenía frente a él jugando con la mente a travé de su mirada. El encapuchado entendió rápidamente su presencia.

—Es cierto— dijo rápidamente el encapuchado— mi solo querer volver no hará que permanezca en este camino.

—¿Qué te pasa?— preguntó el gnomo tratando de hacerlo reaccionar— Sabes que estas sometido al estado de Duda. ¡Pretende detenerte en el camino! ¡Es uno de los malos!

—Te equivocas— respondió el encapuchado— duda es como la goma del lápiz. Te permite borrar trazos que puedes hacer mejor. Sólo debemos estar pendientes de no borrar un trazo perfecto e indispensable en la obra. Por esto te permite borrar limitaciones de una certeza imperfecta y te lanza hacia nuevos horizontes. Por ello, si quiero perseverar en mi misión debo hacer más que quererlo.

Al haber dicho esto, el gnomo se quedó callado pensando en ello. En eso Duda, se volteó y desapareció.

—Entonces, ¿Duda no es uno de los negativos?— le preguntó el gnomo.

—Es neutral, Tan indispensable como todos los demás—dijo y se volteó para empezar limpiar la base.

—¿No es extraño que no atacara y se permaneciera inmóvil?—cuestionó el gnomo—Es como si quisiera anunciar algo.

A tales palabras el encapuchado permaneció pensativo.

Por Angel Yamil Ortiz Torres 2009 © #5